Que el producto sea fácil de usar no es un extra
Antes de escribir una línea de código definimos qué problema resolvemos y para quién. Diseño pensado desde el usuario, no desde la idea.
Tienes una idea y no sabes si encaja con lo que de verdad necesitan los usuarios.
Tu producto ya existe, pero la gente no lo entiende o no lo usa.
Quieres validar antes de gastar dinero en desarrollo.
Investigamos
Hablamos con usuarios reales para entender el problema, no lo que se supone que quieren.
Definimos
Qué construir y para quién, antes de tocar código.
Probamos
Prototipos que se ponen delante de gente real, no en una presentación.
Pasamos el relevo
El diseño llega a desarrollo sin perderse en el traspaso.
Investigación de usuarios reales.
Definición del problema y del alcance.
Prototipos que se pueden probar, no maquetas para enseñar.
El diseño documentado para que desarrollo no pierda nada.
Menos riesgo
Probar el diseño antes de desarrollarlo ahorra dinero.
Todo el mundo alineado
La solución se ve antes de construirse.
Mejor experiencia
Un producto que se entiende se usa; uno que no, se abandona.
¿Puedo contratar solo esta fase?
Sí, puedes entrar en el diseño y salir después, o quedarte todo el ciclo.
¿Qué necesitáis de mí para empezar?
Una idea o un problema que te quite el sueño. El resto lo investigamos nosotros.
Alcance fijo
El diseño completo de una parte del producto, a precio y plazo cerrados.
Dedicación mensual
Un equipo de diseño disponible mientras lo necesites, mes a mes.
Dibujar pantallas es lo fácil. Lo difícil es el diseño que de verdad funciona: entender al usuario, decidir qué no se construye y que todo el equipo lo entienda sin explicaciones. Ahí es donde trabajamos.